jueves, 5 de septiembre de 2013

El corazón de la Ninfa - Autora Allison

-Allí, nieto mío, en esa cueva se encuentra el corazón de una ninfa; sí allí tan lejos. Me imagino que te preguntaras ¿qué pasó?, así que tomemos asiento para contarte la historia.


Hace unos años, en este pueblo, nació una ninfa. Su madre no la quería porque nació en un mal momento, y además todo lo que hacía era por llamar la atención; estas jugarretas le saldrían bastante caras. Su abuela la quería y apoyaba en todo, y su familia la acepto con mucho cariño.

Pero los años pasaron y esa bebe ya era una linda niña y tanto su abuela como su familia empezaron a tener control de su vida; el rechazo de su madre cada día era más grande y ni hablar de su hermana. A medida que más crecía y más se definía su personalidad, su familia entera estaba cada vez más encima de ella, y su madre al ver que todos tenían los ojos puestos en esta niña, empezó a manipularla para tener la atención de todos; esta inocente ninfa cayó en la trampa  y a medida que el tiempo pasaba, su madre más buscaba acabar con ella.

Ella creyó tener el control en todo, sabía cómo hacer feliz a su madre, su abuela y al resto de la familia. Pero todo empezó a ir mal, cuando su madre se fue de casa, pues ella no sabía qué camino tomar, al final, decidió quedarse con su abuela en una finca, pero su madre celosa quiso que se apartara de todos, para poder seguir siendo el centro de atención. La ninfa no quiso prestarle atención a su madre y tuvieron que pasar varios meses para que su madre volviera a hablarle, y como la situación entre su madre y su abuela era mala,  la abuela, la empezó a manipular para que no se acercara a su madre.

Los problemas con su familia y su madre eran cada día más grandes, todos querían algo diferente para ella, y para mostrarte que tan horrible era la situación te pondré un ejemplo: si su abuela quería que ella usara una camisa naranja, su familia quería que usara una amarilla, y por otra parte su madre le decía que era mejor la verde, sin tener en cuenta que a ella le gusta el azul, así que si usaba la camisa naranja, se metía en problemas con su madre y familia, la misma situación si usaba la amarilla o la verde, pero si usaba la azul, todos la hacían sentir mal. Ella quería complacer los caprichos de todos, pero a veces, se le salía de las manos.

Ya siendo la ninfa una adolescente su familia, abuela y madre no cambiaban, y la actitud de ella cambio con todos, pues ella estaba cansada y quería tomar su camino sola, pues ya sabía que rumbo tomar hasta ese momento. Así que decidió hablar con todos,  su abuela después de mucho entendió a la ninfa, pero su madre y familia no. Esto la deprimió mucho, pues no sabía qué hacer.

La ninfa estaba deprimida, confundida, y se sentía sola; y justo en ese momento conoció a un príncipe que la enamoró, la llevo por lugares hermosos, la ilusionó… pero este también la estaba manipulando. Cuando la ninfa se cansó, el príncipe la dejo por otra princesa a la cual, también le rompió el corazón.

Un día la ninfa notó que tenía unas cadenas que amarraban a su corazón, estas eran el miedo, el silencio y la soledad; además tenía profundas heridas causadas por aquel príncipe.

Así que la ninfa pensó que era mala, que no podía hacer feliz a nadie y ni siquiera a ella misma. Estaba destrozada. Se arrancó el corazón y lo puso en un baúl, este está rodeado por tunas y hielo, que a su vez lo rodea una enorme cadena con un pesado candado, y decidió dejarlo en la cueva, para no enamorarse y por qué así las decisiones que tomaría no usaría su corazón.

Tomó grandes e importantes decisiones, y ya las cadenas que colgaban de ella no estaban, pues habló con su familia, y a pesar del rechazo de sus decisiones, a ella ya no le dolían, su madre comprendía que ella solo quería tener su propio espacio, pero claro, todo tiene consecuencias, la ninfa no es capaz de amar a nadie, le da pánico sacar su corazón...


-Espera abuelo, y  ¿si alguien sube por su corazón?
-La persona que valla por su corazón es porque en verdad la quiere y cree que vale la pena el esfuerzo- replico el abuelo.
Como te iba contando, ella ya era feliz, pero sentía que debía ir por su corazón, el cual, aún se encuentra en esa cima. Pero no pienses que todo es malo, la ninfa está tratando de subir, además que encontró lo que la hace feliz, y cada día está más cerca. Ya te he contado la historia de esa bella ninfa, la cual quisiera conocer algún día.

FIN

Autora: Allison


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