sábado, 21 de septiembre de 2013

Un final ---- Autor " Usaria Zebas"

Pasaron ya muchos años desde la última vez que vi estas vías, entonces pensaba que no las vería otra vez, pero aquí estoy, de vuelta a mi pequeño y acogedor pueblito en el que había dejado mi madurez, la dejé aquí porque no tenía cabida en mi lista de cosas que debían acompañarme a esta aventura....

vuelvo de haber deambulado por todo el continente latino americano y debo confesar que vuelvo no por ansias de volver a ver mi pueblo y mucho menos por ansias de volver a ver mi madurez, abandoné mi aventura porque tras haber conocido una infinidad de bellezas que esconde nuestro continente me vi al fin desprovisto de mi más apreciada posesión y único compañero de viajes: mis ganas de conocer, mi curiosidad, ese impulso en los pies que me estimulaba a no permanecer en un sitio por mucho tiempo, al fin sentí deseos de volver a pertenecer a un lugar, y heme aquí, volviendo a la vida de pueblo, a una vida de la que no es difícil sentirse orgulloso, una vida sencilla, voy de vuelta a mi vida de pueblo, a el parque que fue escenario de mi niñez con su aroma a crispetas y sus palomas, con su gente agradable y sencilla... heme aquí... volviendo a Girardota.

Pensaba que este viaje de retorno implicaba el fin de mi aventura pero no fue así, resulto ser que ver estas vías una vez más me trajo una emoción quizá más fuerte que conocer las hermosísimas y extensas ferrovías que chile esconde entre sus cordilleras, ver de nuevo la catedral, me recordó la sensación de haber conocido las ruinas del machu pichu, viendo de nuevo mi pueblo, desenterré el asombro que tanto le faltaba a mis días, no estoy seguro de si es una fortuna o una lástima que el punto más excitante que puedo recordar de mi aventura sea este, el ocaso de la misma.

Sin embargo quiero pensar que mi aventura continúa aquí mismo, tengo mucho por conocer aún, veo mil cosas nuevas que como el resto de América latina no pudieron escapar de mis fotografías, veo un parque nuevo al rededor del mismo kiosco de siempre, veo una biblioteca lo mas de bonita en donde antes había un basurero, una plaza de mercado en donde honestamente no recuerdo que había y lo más importante un rostro desgastado pero compasivo en donde antes estaba la joven y decepcionada cara de mi vieja.

Fin

Autor: Zebas

No hay comentarios:

Publicar un comentario